Dec 16

Caos político

“Debería reconocerse que el actual caos político está relacionado con la decadencia del lenguaje y que probablemente puede efectuarse alguna mejora empezando por la parte verbal. Si simplificas tu idioma te liberas de las peores necedades de la ortodoxia. No puedes hablar ninguno de los dialectos necesarios y cuando haces un comentario estúpido, su estupidez resultará obvia, incluso a ti mismo. El lenguaje político está pensado para hacer que las mentiras suenen como verdades y el asesinato sea respetable,  para dar apariencia de solidez al puro viento. Todo esto no puede cambiarse en un momento, pero al menos puedes cambiar tus propios hábitos…”

«Politics and the English language» (1946), George Orwell en,  The Orwell reader: fiction, essays and reportage, Harcourt, Brace, jovanovich. Nueva York 1956, pp. 355-366,. 363-364.

Dec 15

Insinceridad

,m,m.m.«El gran enemigo del lenguaje es la insinceridad. Cuando hay un abismo entre tus objetivos reales y tus objetivos declarados, recurres, como por instinto, a las palabras largas y los modismos agotados, como una jibia lanzando chorritos de tinta. En nuestra época es imposible “no meterse en política”. Todos los asuntos son asuntos políticos, y la política misma es una masa de mentiras, evasiones, insensatez, odio y esquizofrenia».

«Politics and the English language» (1946), George Orwell en,  The Orwell reader: fiction, essays and reportage, Harcourt, Brace, jovanovich. Nueva York 1956, pp. 355-366,. 363-364.

Dec 15

Frustración

bvjbjbjk“En la vida se presenta un inconveniente tras otro, pero tú puedes superarlos, y sentir una profunda satisfacción  al hacerlo. Lograr algo valioso va a resultar en ocasiones  duro, tedioso y poco placentero. Pero tú puedes hacerlo. Solo los bebés demandan que cada minuto esté libre de incomodidad  o frustración; los grandes toleran la frustración y de manera realista la soportan como un aspecto inherente a la vida.”    Edelstein, Michael R.,  Three Minute Therapy, kindle,  L. 1436-42.

Nov 20

Facismo

hitlerA menos que aceptemos a las personas por ser, en lugar de por ser algo, por hacer, en lugar de por hacer bien, todo nuestro preciado liberalismo y nuestra democracia serán meros parloteos, en el fondo, seremos todavía fascistas.

Ellis, Albert y Blau, Shawn, Vivir en una sociedad irracional, [Trad. Víctor Manuel Arnáiz Adrián], Paidós, Barcelona, 2000, p. 62

Nov 17

Filosofía para la vida

Filosofía para la vida

Una de las acusaciones, de las múltiples que se le han hecho a la filosofía, es su falta de aplicación práctica. Ésta falsa impresión se debe a dos factores interrelacionados: falta de difusión y/o desconocimiento de la filosofía.

Filósofos prácticos: Sócrates: “Sólo hay un bien, que es la sabiduría, y sólo un mal, que es la ignorancia”; Diógenes de Sinope: “Probablemente los asnos se rían de ti, pero no te importa. Así, a mi no me importa que los demás se rían de mi.”; Aristóteles: “Nos volvemos justos haciendo acciones justas, moderados actuando moderadamente, valientes haciendo actos valientes.”. “Es lo mismo tener los ojos sin abrirlos jamás -decía Descartes- que vivir sin Filosofía”

Epicteto, filósofo estoico es rica veta de filosofía práctica. Eje de su filosofía es la frase: “No son las cosas las que atormentan a los hombres, sino las opiniones que se tienen de ellas.”

Para examinar la verdad de nuestras opiniones es necesaria la filosofía, pues con frecuencia damos por ciertas ideas que no lo son. Epicteto nos recuerda verdades, que de tan evidentes, hemos olvidado, como, que solo nuestros actos dependen de nosotros, todo lo demás no. Por lo tanto cuando hacemos depender nuestro bienestar de lo exterior, acciones de otras personas, situaciones del mundo, nos hacemos dependientes, y posiblemente infelices.

Con relación a la muerte, nos invita a tener siempre presente que somos mortales y que también lo son las personas más queridas por nosotros. Esto podría parecer pesimista, pero la invitación de Epicteto es a disfrutar su presencia en vida y a estar preparados para que su muerte, o la nuestra, no nos tomen por sorpresa.

También nos invita a visualizar nuestros emprendimientos de manera integral y realista, “Si vas a bañarte, represéntate lo que ordinariamente pasa en las piscinas públicas, que allí se tira al agua, que allí empujan, que allí se dicen injurias, que allí se roba.”

El Manual de Epicteto termina diciendo: “La primera y más importante parte de la filosofía es la que trata de la práctica de los preceptos”.

Quien quiera filosofía práctica puede empezar leyendo a Epicteto.

Jorge Alberto Ornelas Lizardi

jorgeornelas@hotmail.com

 

 

Nov 16

Sexo, drogas, juego, y chocolate

Sexo, drogas, juego, y chocolate

El uso de actividades y substancias para modificar el estado de conciencia es ancestral, estas actividades, su uso y abuso, aparecen documentadas por doquier en textos antiguos:

“Noé, que era agricultor, plantó la primera viña. Bebió su vino, se emborrachó, y se quedó desnudo dentro de la tienda”. (Génesis 9, 20-21).

“Sócrates en su discurso había hecho alusión a una cosa que él había dicho, cuando repentinamente se oyó un ruido en la puerta exterior, a la que llamaban con golpes repetidos; y parecía que las voces procedían de jóvenes ebrios y de una tocadora de flauta.

—Esclavos, gritó Agatón, mirad qué es eso; si es alguno de nuestros amigos, decidles que entren; y si no son, decidles que hemos cesado de beber y que estamos descansando. Un instante después oímos en el patio la voz de Alcibíades, medio ebrio. Platón, El banquete, 351.

La lista de esas actividades y substancias es muy extensa, algunas actividades: juegos de cartas, ruleta, sexo, trabajo, ejercicio, jalarse el pelo, masturbación, ver novelas, coleccionar objetos, internet, bailar, lotería, romances… Substancias: alcohol, vino, tabaco, café, mariguana, esteroides, comida, solventes, aire comprimido… y cientos más, si no es que miles más.

Ya algunas de esas substancias tuvieron su época de prohibición, eso nunca solucionó el problema de su abuso. El uso y el abuso es un asunto que nació con el descubrimiento de los efectos de la substancias; el uso persistirá, pues éste no es dañino por sí mismo, el daño resulta del abuso, de la adicción a la substancia.

¿En quién está la responsabilidad del abuso de las drogas? Si un joven roba, él es responsable de su acto, y por lo tanto a él es a quien se le castiga, no a sus padres, no a sus maestros, tampoco a sus gobernantes.

La mayoría de nuestras sociedades han aceptado que a partir de los 18 años somos responsables de nuestros actos, es decir, adultos responsables. El problema es que, en contradicción con eso, respecto al uso de las drogas, se quiere tratar a los adultos como niños, ese es el meollo del asunto.

Mientras no se libre a nuestras sociedades y a sus miembros mayores de edad a su responsabilidad adulta, mientras sus gobiernos los quieran “proteger” de ellos mismos, nuestras sociedades seguirán en un estado de inmadurez, pues no se les da la oportunidad de pasar por la experiencia del aprendizaje del propio error. Experiencia que los padres han sabido siempre que es necesaria para que los niños desarrollen responsabilidad, libertad y madurez.

Si queremos sociedades adultas y maduras, démonos el trato que corresponde a los adultos. Los mayores de edad saben lo que les beneficia y lo que les daña y escogen en consecuencia, la posibilidad de elegir mal es un riesgo que tenemos que dejar en las manos de sociedades maduras.

Despenalicemos el uso de las drogas, cuidemos y eduquemos a nuestros niños, informemos extensa e intensivamente a la sociedad y que cada quien elija sus conductas y afronte las consecuencias.

jorge alberto ornelas lizardi

Nov 16

CABALLO DE TROYA

CABALLO DE TROYA

NECESITO DE ALGUIEN

Que me mire a los ojos cuando hablo.
Que escuche mis tristezas y neurosis
con paciencia y aún cuando no comprenda,
respete mis sentimientos.

Necesito de alguien
que venga a luchar a mi lado
sin ser llamado.
Alguien lo suficientemente amigo
para decirme las verdades
que no quiero oír,
aún sabiendo que puedo irritarme.

Por eso, en este mundo de indiferentes,
necesito de alguien que crea
en esa cosa misteriosa,
desacreditada, casi imposible:
~ la amistad ~.

Que se obstine en ser leal,
simple y justo.
Que no se vaya
si algún día pierdo mi oro
y no pueda ser mas
la sensación de la fiesta.

Necesito de un amigo
que reciba con gratitud
mi auxilio, mi mano extendida,
aun cuando eso sea muy poco
para sus necesidades.

No pude elegir a quienes me trajeron al mundo,
pero puedo elegir a mi amigo.
En esta búsqueda empeño mi propia alma,
pues con una amistad verdadera,
la vida se torna más simple,
más rica y más bella…

(Charles Chaplin)


Ayer leí un “lindo” poema que alguien envió para hacernos sentir bien y recordarnos los buenos sentimientos, de amor y de amistad. Lo leí y suena bonito, habla de necesitar a alguien, para que, entre otras cosas, me escuche, me comprenda, luche conmigo, sea sincero conmigo, sea leal, simple y justo, eso sí, sin ser llamado. (¿una especie de adivino?).

Habla de, ¡empeñar el alma en esta búsqueda! En fin, aunque no lo dice expresamente, este bello poema sugiere que para ser feliz se necesitade otro ser humano, pero, ¡ah!, no solo eso, sino de un ser humano con cualidades de un cuasi Dios.

Como el caballo de Troya, el poema es bello y majestuoso por fuera, pero dentro trae la segura frustración, el descontento la derrota y la desilusión. Porque cuando encontremos una pareja, ella, como es ser humano, por mas que yo le interese y me ame, en ocasiones actuará de manera incomprensiva hacia mi, en otras ocasiones no solo no me escuchará, sino que argumentará contra lo que yo diga y piense, otras veces no me comprenderá, en otras  luchará por cosas diferentes a las mías y me dejará solo con mis propias luchas, en ocasiones también actuará con falsedad, actuará con deslealtad, actuará de manera presuntuosa y engreída, y con seguridad habrá ocasiones que actuará injustamente.

 

¿Qué beneficio tendría para mi felicidad y la de los míos el que yo dé mi alma por encontrar este imposible?

 

Puedo decir con certeza que me gustaría que existiera alguien así, pero puedo darme cuenta que no por el hecho de que a mí me gustaría, este ser tenga que existir, de hecho, hasta la fecha no he conocido a alguien con esas características, yo estoy muy lejos de tenerlas.

 

Por otro lado el creer que yo “necesito” de otro ser humano para ser feliz es una falacia, no digo que no sea bueno ni deseable, que no lo prefiera o tenga derecho a buscarlo si eso es lo que deseo, pero de ahí a que LO NECESITE, hay una gran diferencia y es una gran mentira.

 

Desde hace tiempo que no permito que entren en mi vida esos caballos de Troya, que podemos encontrar en canciones, poesías, cine, novelas y cosas que dice la gente, superficialmente son bonitos, majestuosos, ¡pero adentro?

 

Fraternalmente.

 

Jorge Alberto Ornelas Lizardi

 

Mail: jorgeornelas@hotmail.com