Apr 22

La idea de vida en los narcocorridos: una mirada desde las ciencias sociales y las humanidades

-Ponente: Julieta Espinosa, La idea de vida en los narcocorridos: una mirada desde las ciencias sociales y las humanidades

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Dra. Julieta Espinoza “La idea de vida en los narcocorridos” by Jorge Ornelas on Mixcloud

Nov 17

Filosofía para la vida

Filosofía para la vida

Una de las acusaciones, de las múltiples que se le han hecho a la filosofía, es su falta de aplicación práctica. Ésta falsa impresión se debe a dos factores interrelacionados: falta de difusión y/o desconocimiento de la filosofía.

Filósofos prácticos: Sócrates: “Sólo hay un bien, que es la sabiduría, y sólo un mal, que es la ignorancia”; Diógenes de Sinope: “Probablemente los asnos se rían de ti, pero no te importa. Así, a mi no me importa que los demás se rían de mi.”; Aristóteles: “Nos volvemos justos haciendo acciones justas, moderados actuando moderadamente, valientes haciendo actos valientes.”. “Es lo mismo tener los ojos sin abrirlos jamás -decía Descartes- que vivir sin Filosofía”

Epicteto, filósofo estoico es rica veta de filosofía práctica. Eje de su filosofía es la frase: “No son las cosas las que atormentan a los hombres, sino las opiniones que se tienen de ellas.”

Para examinar la verdad de nuestras opiniones es necesaria la filosofía, pues con frecuencia damos por ciertas ideas que no lo son. Epicteto nos recuerda verdades, que de tan evidentes, hemos olvidado, como, que solo nuestros actos dependen de nosotros, todo lo demás no. Por lo tanto cuando hacemos depender nuestro bienestar de lo exterior, acciones de otras personas, situaciones del mundo, nos hacemos dependientes, y posiblemente infelices.

Con relación a la muerte, nos invita a tener siempre presente que somos mortales y que también lo son las personas más queridas por nosotros. Esto podría parecer pesimista, pero la invitación de Epicteto es a disfrutar su presencia en vida y a estar preparados para que su muerte, o la nuestra, no nos tomen por sorpresa.

También nos invita a visualizar nuestros emprendimientos de manera integral y realista, “Si vas a bañarte, represéntate lo que ordinariamente pasa en las piscinas públicas, que allí se tira al agua, que allí empujan, que allí se dicen injurias, que allí se roba.”

El Manual de Epicteto termina diciendo: “La primera y más importante parte de la filosofía es la que trata de la práctica de los preceptos”.

Quien quiera filosofía práctica puede empezar leyendo a Epicteto.

Jorge Alberto Ornelas Lizardi

jorgeornelas@hotmail.com

 

 

Nov 12

Credo

Declaración de vida

Yo veré la muerte con la misma cara con que oigo hablar de ella;  yo me someteré a los trabajos, por grandes que sean, sosteniendo el cuerpo con el ánimo; yo despreciaré igualmente las riquezas presentes y ausentes, y no estaré más triste si están en otro lugar, ni más animosos si brillan a mi alrededor; yo no seré sensible a la fortuna, ni cuando llegue ni cuando se aparte; yo miraré todas las tierras como mías, las mías como de todos; yo viviré como quién sabe que ha nacido para los demás, y daré gracias por ello a la naturaleza de las cosas: pues, ¿cómo podía arreglar mejor mis asuntos?, me ha dado a mí sólo para todos, a todos para mí sólo.

Cuando tenga, ni lo guardaré con avaricia ni lo derrochare pródigamente; nada creeré poseer mejor que lo que haya dado bien; no mediré los beneficios por su número ni por su peso, ni por otra estimación que la del que los reciba. Nunca será para mí mucho lo que reciba un hombre digno.

No haré nada por lo opinión, todo por la conciencia: creeré que hago a los ojos del pueblo aún aquello de que sólo yo sea testigo. Al comer y al beber, mi fin será satisfacer los deseos naturales, no llenar el vientre y vaciarlo. Afable para mis amigos, suave indulgente para mis enemigos, cederé antes de que me rueguen y me adelantare a las peticiones honestas.

Sabré que mi patria es el mundo y que los dioses lo presiden, y éstos están por encima de mí y en torno mío, como sensores de mis hechos y mis dichos. Y cuando la naturaleza reclame mi espíritu o mi razón lo despida, me iré con el testimonio de haber amado la conciencia recta y las buenas inclinaciones, sin haber mermado la libertad de nadie, y menos la mía.       Séneca