CABALLO DE TROYA

CABALLO DE TROYA

NECESITO DE ALGUIEN

Que me mire a los ojos cuando hablo.
Que escuche mis tristezas y neurosis
con paciencia y aún cuando no comprenda,
respete mis sentimientos.

Necesito de alguien
que venga a luchar a mi lado
sin ser llamado.
Alguien lo suficientemente amigo
para decirme las verdades
que no quiero oír,
aún sabiendo que puedo irritarme.

Por eso, en este mundo de indiferentes,
necesito de alguien que crea
en esa cosa misteriosa,
desacreditada, casi imposible:
~ la amistad ~.

Que se obstine en ser leal,
simple y justo.
Que no se vaya
si algún día pierdo mi oro
y no pueda ser mas
la sensación de la fiesta.

Necesito de un amigo
que reciba con gratitud
mi auxilio, mi mano extendida,
aun cuando eso sea muy poco
para sus necesidades.

No pude elegir a quienes me trajeron al mundo,
pero puedo elegir a mi amigo.
En esta búsqueda empeño mi propia alma,
pues con una amistad verdadera,
la vida se torna más simple,
más rica y más bella…

(Charles Chaplin)


Ayer leí un “lindo” poema que alguien envió para hacernos sentir bien y recordarnos los buenos sentimientos, de amor y de amistad. Lo leí y suena bonito, habla de necesitar a alguien, para que, entre otras cosas, me escuche, me comprenda, luche conmigo, sea sincero conmigo, sea leal, simple y justo, eso sí, sin ser llamado. (¿una especie de adivino?).

Habla de, ¡empeñar el alma en esta búsqueda! En fin, aunque no lo dice expresamente, este bello poema sugiere que para ser feliz se necesitade otro ser humano, pero, ¡ah!, no solo eso, sino de un ser humano con cualidades de un cuasi Dios.

Como el caballo de Troya, el poema es bello y majestuoso por fuera, pero dentro trae la segura frustración, el descontento la derrota y la desilusión. Porque cuando encontremos una pareja, ella, como es ser humano, por mas que yo le interese y me ame, en ocasiones actuará de manera incomprensiva hacia mi, en otras ocasiones no solo no me escuchará, sino que argumentará contra lo que yo diga y piense, otras veces no me comprenderá, en otras  luchará por cosas diferentes a las mías y me dejará solo con mis propias luchas, en ocasiones también actuará con falsedad, actuará con deslealtad, actuará de manera presuntuosa y engreída, y con seguridad habrá ocasiones que actuará injustamente.

 

¿Qué beneficio tendría para mi felicidad y la de los míos el que yo dé mi alma por encontrar este imposible?

 

Puedo decir con certeza que me gustaría que existiera alguien así, pero puedo darme cuenta que no por el hecho de que a mí me gustaría, este ser tenga que existir, de hecho, hasta la fecha no he conocido a alguien con esas características, yo estoy muy lejos de tenerlas.

 

Por otro lado el creer que yo “necesito” de otro ser humano para ser feliz es una falacia, no digo que no sea bueno ni deseable, que no lo prefiera o tenga derecho a buscarlo si eso es lo que deseo, pero de ahí a que LO NECESITE, hay una gran diferencia y es una gran mentira.

 

Desde hace tiempo que no permito que entren en mi vida esos caballos de Troya, que podemos encontrar en canciones, poesías, cine, novelas y cosas que dice la gente, superficialmente son bonitos, majestuosos, ¡pero adentro?

 

Fraternalmente.

 

Jorge Alberto Ornelas Lizardi

 

Mail: jorgeornelas@hotmail.com

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *